Comprar un automóvil: nuevas tendencias y perspectivas

Ha quedado claro durante un tiempo que la industria de la automoción estaba en una fase de agitación y cambios importantes, incluso mucho antes de la reciente crisis del Coronavirus. El aparición de nuevos fenómenos como la movilidad compartida, automatizada o eléctrica ya había dado a la industria tal sacudida que tuvo que repensar y adaptarse al cambio. La crisis vinculada al COVID-19 solo está acelerando un proceso que ya ha comenzado y, precisamente por esta razón, las tendencias emergentes de hoy están destinadas a permanecer más allá de esta situación de emergencia. 

Las matriculaciones de vehículos en el mercado europeo, que cayeron un 78,3% en abril (40% desde el comienzo del año) con las situaciones más dramáticas registradas en Italia y España (97,6% y 96,5% respectivamente), muestran claramente lo esencial que es para la automoción recuperar terreno lo antes posible. Para hacerlo, será necesario, en primer lugar, adaptarse a ciclos industriales y tiempos de planificación más cortos. En segundo lugar, se deberá dar prioridad a proyectos e iniciativas innovadores que, entre otras cosas, finalmente hagan realidad la digitalización de todo el proceso de compra. A este respecto, Google ha identificado recientemente cinco tendencias que en MotorK creemos que pueden compartirse y ser totalmente coherentes con nuestra línea de trabajo para el sector automotriz. 

1. Ser propietario de un coche ahora aporta tranquilidad

Tras el cierre casi total impuesto durante meses en todos los medios de transporte, el deseo de reanudar el cambio y el viaje finalmente ha resurgido. Incluso a las puertas de las vacaciones de verano, el uso del transporte público (como trenes y aviones) implicará no solo mayores costes sino también menos tranquilidad psicológica. Por otro lado, el automóvil representa, en este momento, un espacio personal en el que puede encontrar comodidad y seguridad.

Según un estudio realizado por Ipsos a principios de marzo, después del comienzo de la pandemia, el uso del transporte privado casi se duplicó, causando un colapso vertical en el uso del transporte público, los taxis y los servicios de transporte (como Uber o FreeNow). Además, la mayoría de los consumidores chinos que no poseen un automóvil dijeron que les gustaría comprar uno pronto para proteger su salud y seguridad. Se puede suponer fácilmente que esta tendencia se aplicará también a Europa. 

2. Los consumidores esperan gangas

Los consumidores quieren saber si ahora es un buen momento para comprar un automóvil y, de ser así, esperan descuentos y promociones. Las búsquedas online como “es un buen momento para comprar un automóvil” se realizan 9 veces más hoy que en febrero, marzo y abril de 2020. Los consumidores más exigentes recurren cada vez más a Internet para comparar modelos y precios: como puede adivinar fácilmente, en este momento más que nunca, hacer un buen negocio es importante. El precio siempre es un factor determinante para quienes desean comprar un automóvil, por lo tanto, no es sorprendente que las promociones actuales ofrecidas por los fabricantes estén logrando captar el interés de los consumidores. 

3. El cliente quiere que el concesionario esté "a mano"

Con el aumento general de los consumidores realizando búsquedas online, qcomo comentamos hace algún tiempo (en el artículo sobre las consecuencias del coronavirus en el proceso de digitalización de las compras de automóviles), la búsqueda de palabras clave como “concesionario cercano a mí” ha aumentado en un 20% desde marzo de 2020, en comparación con el mes anterior. El cliente todavía quiere probar el automóvil y tener la experiencia del concesionario. Pero ya no están dispuestos a moverse mucho por ello. Sin embargo, según Google, las actividades percibidas como alternativas válidas a la visita del concesionario incluyen pruebas en el hogar, revisiones de video, salas de exhibición digitales, configurador online, prueba de conducción de realidad virtual y videollamada.

4. La compra online y la entrega a domicilio podrían hacerse realidad

Los fabricantes se han movido para digitalizar todos los pasos del proceso de compra para cumplir con las preferencias del consumidor y encontrar una alternativa viable a las transacciones en persona. Google informa que el 92% de los compradores de automóviles ya están buscando online y estamos viendo que el nuevo proceso de compra se desarrolla completamente online, desde la compra hasta la entrega y, añadimos, el post-venta.

Antes del COVID-19, muchos concesionarios ya podían ofrecer algunos servicios, como entrega a domicilio, pero solo un número limitado de ellos ya tienen las habilidades digitales para ofrecer un proceso de ventas que sea completamente online. Además, si bien el proceso de selección y configuración ya se está llevando a cabo online, el acto real de compra sigue siendo en persona. Sin embargo, en un momento en que el distanciamiento social está cambiando drásticamente el comportamiento del consumidor, el desarrollo de estrategias para responder a la demanda de compras digitales efectivas puede tener un fuerte impacto. 

5. Los eventos digitales ya no son un tabú

La obligación de posponer o cancelar grandes eventos y conferencias para evitar multitudes ha llevado a los fabricantes a posponer el lanzamiento de nuevos modelos. Algunos, por otro lado, han decidido lanzar nuevos modelos en modo totalmente digital. Esto representa un cambio trascendental para un mercado que tradicionalmente ha estado muy vinculado al lanzamiento de eventos con gran estilo y, sobre todo, en vivo. 100% digital fue, por ejemplo, la edición 2020 del Salón del Automóvil de Ginebra, el evento de automoción por excelencia: los fabricantes de automóviles decidieron revelar en vivo las noticias que debían presentar durante el kermesse suizo, respetando así el programa original del evento.

 

Estas cinco son solo algunas de las consecuencias que traerá la crisis sanitaria al sector de distribución de vehículos: lo más importante, creemos, es que algo finalmente está sucediendo. Los fabricantes y los concesionarios ahora dejan cada vez más claro que este impulso hacia una digitalización de la distribución ya no es un accesorio y un elemento de vanguardia. Es, en una palabra, indispensable.